¿El aprendizaje es algo tan trivial que se puede observar y medir con base en unas simples preguntas a propósito de unos contenidos cualesquiera?
El aprendizaje no es lo mismo que educación. Definiciones comunes de aprendizaje se refieren a un proceso por medio del cual, la persona se apropia del conocimiento, en sus distintas dimensiones: conceptos, procedimientos, actitudes y valores. Desde mi punto de vista, las actitudes y valores, son parte más de la cultura, del contexto, mas de reflexión personal a partir de la vida misma de cada persona.
El aprendizaje también lo definen como el proceso a través del cual se adquieren habilidades, destrezas, conocimientos, como resultado de la experiencia, la instrucción o la observación.
En este sentido, el aprendizaje considero que se circunscribe solamente a la parte de la capacitación para una actividad determinada, no requiere de reflexión personal, tampoco de contextualizar los resultados que esa actividad tengan como consecuencia, es instrumental, forma parte de un proceso o procedimiento y como tal hay que realizarlo de acuerdo a indicadores que sí se pueden medir porque hay estándares establecidos y por lo tanto sí es trivial.
Por otra parte, la educación es algo más importante, impacta de diferente manera en la vida de cada persona, es la formación como ser humano, es la construcción de juicios de valor, es la contextualización de las experiencias de la vida.
Definiciones sobre la educación muy importantes para mí son las siguientes:
Emmanuel Mounier en los “Principios de la educación personalista” menciona que la educación no tiene por finalidad condicionar al niño al conformismo de un medio social o de una doctrina de Estado. No debería asignarle como fin último la adaptación del individuo, sea a la función que cumplirá en el sistema de las funciones sociales, sea al papel que se entrevé para él en un sistema cualesquiera de relaciones privadas […] la educación no mira esencialmente ni al ciudadano, ni al profesional, ni al personaje social. No tiene como función rectora hacer unos ciudadanos conscientes, unos buenos patriotas o pequeños fascistas, o pequeños comunistas o pequeños mundanos. Para Mounier, la educación tiene como misión, despertar personas capaces de vivir y de comprometerse como personas.
Por su parte, Iván Illich señala que en la mayoría de los pedagogos no hay disposición de reconocer que la educación es un concepto sui generis, inconcebible en otras sociedades que no sean las occidentalizadas y por ende, inaplicable a una descripción histórica de su pasado […] Un maestro se convierte en “educador” cuando adopta una moral tecnocrática. Entonces actúa como si la educación fuera una empresa tecnológica cuyo objeto fuera adaptar al hombre al ambiente que crea el “progreso” de la ciencia. Para la sociedad de consumo, la educación equivale a entrenamiento del consumidor. Solo cuando el hombre recupere el sentido de la responsabilidad personal de lo que aprende y de lo que enseña, podrá romperse el sortilegio y superarse el alejamiento entre el aprender y el vivir […] La educación, como se usa el término en la actualidad, significa aprender bajo el supuesto de que este aprendizaje es un prerrequisito de todas las actividades humanas, mientras que al mismo tiempo, las oportunidades de este aprendizaje por su propia naturaleza son escasas.
sábado, 9 de enero de 2010
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Me parece muy interesante como relacionas las dificultades de las clases sociales, donde la educación al parecer es reproductora de estas. Sin embargo con una visión idealista rompamos ese paradigma y generemos una educación que favorezca el desarrollo integral del ser humano sin dependencia o sometimiento a otro.
ResponderEliminarElsa.