TIPOS DE USO DE INTERNET
Los alumnos del plantel 58 del Colegio de Bachilleres de Chiapas, en San Cristóbal de Las Casas, en su mayoría son hijos de indígenas que fueron expulsados de sus comunidades por diversos problemas políticos y/o religiosos hace 20 o 25 años. En su mayoría de bajos recursos y pocos tienen la posibilidad de contar con una computadora en su casa con acceso a Internet, muy pocos (de 900 alumnos, a lo mejor 100) tienen familiaridad en obtener información (wikipedia, google) youtube, buscar videos, fotos, música.
En consideración a lo antes dicho, muy pocos tienen familiaridad en chatear, utilizar espacios de “socialización” como hi5, metroflog, etc. Yo considero que puede ser una desventaja al no estar en posibilidades de conocer el “ciberespacio” pero tienen, desde mi punto de vista, enormes ventajas, ya que siguen privilegiando los libros y todavía no “pierden” tanto el tiempo “platicando” con gente que no conocen y de cosas que seguramente no tienen trascendencia ni beneficio.
viernes, 13 de noviembre de 2009
Cómo percibio mi docencia
¿Cómo percibo mi docencia?
Después de haber desempeñado varios trabajos relacionados a mi formación profesional de economista en empresa privada así como en dependencias de gobierno, particularmente en las entonces SEDESOL y SEMARNAP en las delegaciones federales aquí en Chiapas. Puedo decir que mi práctica docente ha sido una muy grata experiencia, que me ha permitido mantenerme actualizado y ver de manera crítica (con tantas crisis económicas que podemos decir) mi propia formación de licenciatura. Así mismo, contrastarla y complementarla con los conocimientos obtenidos con la maestría en educación, la cual realicé en la Facultad de Humanidades de la Universidad Autónoma de Chiapas.
Puedo decir también, que mi práctica docente es incrementada en el interés propio, porque tengo la oportunidad de dar clases en el nivel medio superior (COBACH) así como en el nivel profesional, en la Licenciatura en Economía de la Universidad Autónoma de Chiapas. El contraste en las edades e intereses de los alumnos es muy interesante y me permite, creo, tener un apoyo adicional con las experiencias obtenidas tanto en uno como en otro nivel.
En lo personal, mi docencia, aparte de considerarla como una invaluable oportunidad al permitirme impartir y compartir mis pocos conocimientos de una manera ética y crítica con los alumnos que cada semestre pasan por las aulas y que también, cada vez, ven más difíciles sus opciones de realización profesional y personal por los grandes problemas estructurales de nuestro país, tengo la esperanza de que la educación realmente no solo sirva para la reproducción de la sociedad, sino principalmente para la transformación de ésta.
El ser docente para mí, es una responsabilidad con los jóvenes que les está tocando vivir una época de pocas esperanzas y de casi nulas ilusiones. Ojala el grano de arena que yo pueda aportar, llegue al ojo adecuado para que las cosas anquilosadas y mal llevadas en la administración pública pueda hacer el trabajo que siempre se debió hacer.
Después de haber desempeñado varios trabajos relacionados a mi formación profesional de economista en empresa privada así como en dependencias de gobierno, particularmente en las entonces SEDESOL y SEMARNAP en las delegaciones federales aquí en Chiapas. Puedo decir que mi práctica docente ha sido una muy grata experiencia, que me ha permitido mantenerme actualizado y ver de manera crítica (con tantas crisis económicas que podemos decir) mi propia formación de licenciatura. Así mismo, contrastarla y complementarla con los conocimientos obtenidos con la maestría en educación, la cual realicé en la Facultad de Humanidades de la Universidad Autónoma de Chiapas.
Puedo decir también, que mi práctica docente es incrementada en el interés propio, porque tengo la oportunidad de dar clases en el nivel medio superior (COBACH) así como en el nivel profesional, en la Licenciatura en Economía de la Universidad Autónoma de Chiapas. El contraste en las edades e intereses de los alumnos es muy interesante y me permite, creo, tener un apoyo adicional con las experiencias obtenidas tanto en uno como en otro nivel.
En lo personal, mi docencia, aparte de considerarla como una invaluable oportunidad al permitirme impartir y compartir mis pocos conocimientos de una manera ética y crítica con los alumnos que cada semestre pasan por las aulas y que también, cada vez, ven más difíciles sus opciones de realización profesional y personal por los grandes problemas estructurales de nuestro país, tengo la esperanza de que la educación realmente no solo sirva para la reproducción de la sociedad, sino principalmente para la transformación de ésta.
El ser docente para mí, es una responsabilidad con los jóvenes que les está tocando vivir una época de pocas esperanzas y de casi nulas ilusiones. Ojala el grano de arena que yo pueda aportar, llegue al ojo adecuado para que las cosas anquilosadas y mal llevadas en la administración pública pueda hacer el trabajo que siempre se debió hacer.
Mi confrontación con la docencia
Me inicié en la docencia en el nivel superior, impartiendo las asignaturas de contabilidad social y geografía económica en la licenciatura en economía de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad Autónoma de Chiapas en 1992, poco tiempo de haber presentado el examen profesional de licenciatura y a invitación de algunos de mis maestros. Luego fui combinando la práctica docente en otras universidades privadas de San Cristóbal de Las Casas, con otros empleos que desempeñé en el Centro de Investigaciones Ecológicas del Sureste (ahora ECOSUR) y en SEDESOL y SEMARNAP.
Desde 1998 estoy prácticamente dedicado a la docencia en el nivel medio superior (COBACH) y con materias por asignatura en la UNACH. Desde que se me brindó la oportunidad de compartir experiencias profesionales y retroalimentarme de los deseos de aprender de los jóvenes, de tratar de despertar el interés en ellos de continuar estudiando. El ser profesor, como lo expresé en el trabajo anterior, ha significado para mi una gran responsabilidad, principalmente con los jóvenes, de ser congruente con mi forma de pensar y de actuar, creo que eso se llama ética y honestidad.
En la educación media superior, según estadísticas, es donde existen los mayores problemas, es el grupo de edad más grande de la pirámide demográfica del país. No existen los espacios suficientes para los jóvenes que egresan de las secundarias, es el nivel en el que existe la mayor deserción y por si fuera poco, para esos jóvenes que no puedan ingresar y continuar en el nivel medio superior, el mercado de trabajo es reducido, prácticamente no hay opciones. Ante este panorama nada alentador, creo que como docentes del nivel medio tenemos una doble responsabilidad para que los jóvenes puedan continuar con su formación profesional en los reducidos espacios de las universidades públicas.
Los motivos de satisfacción que tengo al ser profesor, es cuando veo a jóvenes que fueron mis alumnos en el COBACH y los vuelvo a tener de alumnos en la Universidad y cuando se que otros exalumnos del COBACH están en otras universidades continuando con sus estudios.
Los motivos de insatisfacción no son precisamente que dependan de mi, sino de las inconsistencias en cuanto a la atención educativa en todos los niveles de nuestro país, cuando se destinan muchos recursos para otras cosas (como salvar empresas) en lugar de dotar de lo mínimo a las escuelas.
Desde 1998 estoy prácticamente dedicado a la docencia en el nivel medio superior (COBACH) y con materias por asignatura en la UNACH. Desde que se me brindó la oportunidad de compartir experiencias profesionales y retroalimentarme de los deseos de aprender de los jóvenes, de tratar de despertar el interés en ellos de continuar estudiando. El ser profesor, como lo expresé en el trabajo anterior, ha significado para mi una gran responsabilidad, principalmente con los jóvenes, de ser congruente con mi forma de pensar y de actuar, creo que eso se llama ética y honestidad.
En la educación media superior, según estadísticas, es donde existen los mayores problemas, es el grupo de edad más grande de la pirámide demográfica del país. No existen los espacios suficientes para los jóvenes que egresan de las secundarias, es el nivel en el que existe la mayor deserción y por si fuera poco, para esos jóvenes que no puedan ingresar y continuar en el nivel medio superior, el mercado de trabajo es reducido, prácticamente no hay opciones. Ante este panorama nada alentador, creo que como docentes del nivel medio tenemos una doble responsabilidad para que los jóvenes puedan continuar con su formación profesional en los reducidos espacios de las universidades públicas.
Los motivos de satisfacción que tengo al ser profesor, es cuando veo a jóvenes que fueron mis alumnos en el COBACH y los vuelvo a tener de alumnos en la Universidad y cuando se que otros exalumnos del COBACH están en otras universidades continuando con sus estudios.
Los motivos de insatisfacción no son precisamente que dependan de mi, sino de las inconsistencias en cuanto a la atención educativa en todos los niveles de nuestro país, cuando se destinan muchos recursos para otras cosas (como salvar empresas) en lugar de dotar de lo mínimo a las escuelas.
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