Me inicié en la docencia en el nivel superior, impartiendo las asignaturas de contabilidad social y geografía económica en la licenciatura en economía de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad Autónoma de Chiapas en 1992, poco tiempo de haber presentado el examen profesional de licenciatura y a invitación de algunos de mis maestros. Luego fui combinando la práctica docente en otras universidades privadas de San Cristóbal de Las Casas, con otros empleos que desempeñé en el Centro de Investigaciones Ecológicas del Sureste (ahora ECOSUR) y en SEDESOL y SEMARNAP.
Desde 1998 estoy prácticamente dedicado a la docencia en el nivel medio superior (COBACH) y con materias por asignatura en la UNACH. Desde que se me brindó la oportunidad de compartir experiencias profesionales y retroalimentarme de los deseos de aprender de los jóvenes, de tratar de despertar el interés en ellos de continuar estudiando. El ser profesor, como lo expresé en el trabajo anterior, ha significado para mi una gran responsabilidad, principalmente con los jóvenes, de ser congruente con mi forma de pensar y de actuar, creo que eso se llama ética y honestidad.
En la educación media superior, según estadísticas, es donde existen los mayores problemas, es el grupo de edad más grande de la pirámide demográfica del país. No existen los espacios suficientes para los jóvenes que egresan de las secundarias, es el nivel en el que existe la mayor deserción y por si fuera poco, para esos jóvenes que no puedan ingresar y continuar en el nivel medio superior, el mercado de trabajo es reducido, prácticamente no hay opciones. Ante este panorama nada alentador, creo que como docentes del nivel medio tenemos una doble responsabilidad para que los jóvenes puedan continuar con su formación profesional en los reducidos espacios de las universidades públicas.
Los motivos de satisfacción que tengo al ser profesor, es cuando veo a jóvenes que fueron mis alumnos en el COBACH y los vuelvo a tener de alumnos en la Universidad y cuando se que otros exalumnos del COBACH están en otras universidades continuando con sus estudios.
Los motivos de insatisfacción no son precisamente que dependan de mi, sino de las inconsistencias en cuanto a la atención educativa en todos los niveles de nuestro país, cuando se destinan muchos recursos para otras cosas (como salvar empresas) en lugar de dotar de lo mínimo a las escuelas.
viernes, 13 de noviembre de 2009
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Hola profesor buenas tardes: Sólo me remiteré a un comentario en el sentido de la desviculación que existe entre la escuela y la empresa. Es un problema que en la EMS no se ha podido erradicar. Los planes y programas de estudio no están acordes con las necesidades del sector de bienes y servicios de este país, y por ello es importante destacar que la RIEMS es un vehículo que si lo sabemos aplicar y cambiamos de mentalidad tanto docentes y directivos podremos salir adelante en este problema y podremos unificar los saberes de la escuela con los de la empresa.
ResponderEliminarSaludos. Ruve